miércoles

El hecho histórico más importante jamás superable.

Jesucristo –conviene ponerlo cuanto antes de relieve- es el protagonista. Él es siempre el único y verdadero protagonista en toda la obra de la redención humana. Y lo es desde el primer momento, que es precisamente el de la Encarnación, puesto que inmediatamente después del anuncio que trajo el Ángel a María Santísima y de la adhesión que Ella dio al anuncio. El Verbo se hizo carne y Habitó entre nosotros.

La Encarnación es primicia de la Redención: el Verbo encarnado ya está dispuesto para la obra.

… La doncella de estirpe real responde al nombre de Myriam, de María de Nazaret, humildísima y de una oculta aldea de galilea que fue profetizada ya por Isaías.

La auténtica novedad cristiana que ha colocado a la mujer en una incomparable y altísima dignidad, inconcebible para la mentalidad judía del tiempo así como para la civilización grecorromana, comienza ya desde este anuncio que Gabriel dirige a María, en el nombre mismo del Señor.

…El mensajero divino dice a la Virgen: “ Alégrate, llena de gracia, el Señor esta contigo”. El Mensajero saluda, en efecto, a María como llena de gracia; la llama así como si fuera ese su verdadero nombre. No llama a su interlocutora con el nombre que le es propio en el registro civil: Myriam (María), sino con este nombre nuevo: “llena de gracia”.

En el texto griego este saludo quiere decir particularmente amada por Dios, totalmente invadida de su amor, consolidada completamente en Él: como si hubiese sido formada del todo por Él, por el amor santísimo de Dios.

Nadie de modo más pleno, más absoluto y más radical “ha esperado” en Cristo como su propia Madre, María. Y tampoco nadie tanto como Ella “ha sido hecha heredera en Él”,¡en Cristo!

Nadie en la historia del mundo ha sido más cristocéntrico, más cristo-foro que Ella. Y nadie ha sido más semejante a Él no sólo con la semejanza natural de la madre con el Hijo, sino con la semejanza del Espíritu y de la santidad.

Y porque nadie tanto como Ella existía “conforme al designio a la voluntad de Dios”, nadie en este mundo vivía tanto como Ella “para alabanza de su gloria” porque nadie existía en Cristo y por Cristo tanto como Aquella gracias a la cual Cristo Nació en la tierra.



Pedro Beteta
Extraído de : "La vida de María Madre del Redentor contada por Juan Pablo II"
Ed. Palabra S.A. Madrid-1991

2 comentarios:

frid dijo...

Gracias... sólo hay motivos de acción de gracias.

Jose Menchon dijo...

No solo es el hecho historico más importante, sino que ademas, conocer a Cristo en tu vida, es el hecho de tu vida más importante....

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