lunes

El Islam y el Nuevo Orden Mundial

Hace algún tiempo nos preguntábamos cuál era el significado, la función del Islam en el misterioso plan divino. ¿Por qué después de Jesucristo, Mahoma? ¿Qué misión iba a cumplir en la organización providencial este monoteísmo surgido de improviso e imprevisto?...

(quizás antes de responder estas preguntas; y como antesala a las posibles respuestas; debamos preguntarnos por otra)

¿Nuevo Orden Mundial?

Esta idea compleja, ha de exponerse con mucha prudencia dado el peligro de caer en el delirio del “ocultismo” esotérico o en la obsesión de quien detrás de la Historia sólo ve el “gran complot” de sociedades secretas. Sin embargo, es cierto que el término “Nuevo Orden Mundial” pertenece desde siempre al vocabulario masónico, es más, representa la meta final de esta orden. Un mundo “nuevo”, una humanidad “nueva”, una religión “nueva”, sincretista y, por consiguiente, tolerante y universal que se alzará sobre las ruinas de los credos “dogmáticos”, los grandes enemigos contra los cuales combate el “humanismo” masónico desde 1717.

El Cristianismo y el Islamismo son los “grandes enemigos”. El primero, al menos en su versión protestante, hace tiempo que además de capitular se unió sin rodeos a la lucha de las logias: la presencia de los grandes dignatarios anglicanos (seguidos luego por los de otras confesiones) es constante desde los inicios de la masonería.

Algo similar ocurrió en la ortodoxia oriental, cerrada en parte sobre su arqueologismo y, al nivel de las altas jerarquías, en parte también convertidas al Gran Arquitecto. Es un dato cierto, por ejemplo, que el difunto y prestigioso patriarca de Constantinopla, Atenágoras, perteneció a las logias.

Respecto al catolicismo, es muy evidente la actual conversión de al menos una parte de la intelligentsia clerical de Occidente a un “humanismo” entreverado de sincretismo, defendido en nombre de la “tolerancia”.

El Islamismo permanece como un resistente baluarte, enrocado en la defensa del “dogmatismo” religioso. Como ya se dijo: ”El único grave y, por el momento, insuperable obstáculo para el Nuevo Orden, para el Gobierno Mundial masónico lo constituye el Islam: aunque las altas cúpulas de esos pueblos también estén infiltradas, las masas musulmanas no están dispuestas a aceptar una ley que no sea la del Corán y un poder político basado en un “Dios” impreciso y no en el Alá del que hablo Mahoma. Si tiene que haber un gobierno mundial, el Islam no está dispuesto a aceptar ninguno que no lleve el sello del Corán y sus mandamientos.”

¿Es éste, pues, el significado providencial (que sólo ahora empieza a quedarnos claro) de la aparición y la persistencia del Islam? ¿Tal vez se encuentra en su oposición radical a un mundo unificado por la economía occidental y por un vago espiritualismo basado en una divinidad desvinculada de cualquier verdad revelada, y que por eso pone a todos de acuerdo? ¿Son aquellos que quieren seguir creyendo en el monoteísmo revelado por las Santas Escrituras semíticas y no en el que subyace en la carta de la ONU los que, al constituir un verdadero obstáculo para el programa masónico, cumplen así el papel establecido ab aeterno por la Providencia?

No hay que olvidar, (la guerra del Golfo), la campaña de odio y difamación desarrollada en Occidente contra la teocracia en Irán de Jomeini: precisamente, para destruir este régimen fue por lo que Estados Unidos armó a Iraq, al que ahora combaten para premiarlo por su espíritu “laico”, o, más aún, “agnóstico”.

Y puede que el conocimiento de todo este entramado explique la tenaz oposición a la guerra de un Papa que, por esta muestra de pacifismo, ha tenido que sufrir la campaña de difamaciones de los líderes “atlanticos” y sus medios de comunicación.


Vittorio Messori
Extraído de : "Leyendas Negras de la Iglesia"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy posible. Basta recordar las palabras de nuestro señor al entrar a Jerusalem "si callaran estos (la cristiandad ante el avance del relativismo, el humanismo secular y el pensamiento políticamente correcto), gritarían las piedras (¿los musulmanes?)"

Anónimo dijo...

Es posible, sí, pero cuidado, no por ello debemos dejar que el Islam invada occidente, como está ocurriendo, sobre todo en Europa. Europa y, occidente, en gral. deben seguir siendo, o mejor dicho, deben volver a ser, cristianos.

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