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Consagrado a la virgen por sus padres

En la vida de los santos es grande el número de los que fueron consagrados y ofrecidos a la Virgen por sus padres, antes de nacer, o después de su nacimiento, y esto aconteció en la vida de Andrés Corsino, nacido en Florencia-Italia el 30 de noviembre de 1302.

Andrés Corsino hizo derramar muchas lágrimas a su madre en su juventud. Llevó una vida disipada y rebelde, llena de vicios, peligros y placeres.


Un día su madre, angustiada de ver la vida que llevaba, se decidió a contarle un misterioso sueño que tuvo antes de que naciera:

“Poco antes de que tu nacieras, yo te vi en sueños convertido en un lobo feroz y que entrabas a un templo, y allí ante la imagen de la Sma. Virgen te convertías en un manso cordero. Oh cuanto he rezado a Dios y a la Virgen para que la segunda parte de este sueño se convierta en realidad. Lobo ya lo has sido, y más malo de lo que jamás hubiéramos imaginado que ibas a llegar a ser. Pero confío en que la madre de Dios te habrá de convertir algún día en manso cordero que no ofenda al Señor. Desde el día de tu nacimiento yo te consagré a Dios y a la Madre Santísima, y con tu padre no hemos dejado un sólo día de rezar para que te conviertas y cambies de modo de comportarte”.

Como aconteció en la conversión de San Agustín, (por ruegos de su madre) “es imposible que un hijo de tantas lágrimas perezca”.
Del mismo modo San Andrés Corsino ante el poder de las lágrimas maternas y de sus oraciones, una mañana cayó rendido de rodillas ante la imagen de Nuestra Señora del Carmen, en la iglesia de los padres carmelitas, y de este encuentro con la Soberana, salió decidido a entrar en el convento de los Carmelitas.
Cuando le comunica a su madre esta decisión, ella llena de júbilo y gozo le contesta:

“Si ya eras de la Virgen y no mío, desde que naciste, Andrés”.




Santiago Vanegas Cáceres
extraído de: "Reina Señora y Madre"
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* SAN ANDRÉS CORSINO
Fue Obispo de Fiésole durante 24 años. Murió el 6 de enero de 1373.

1 comentario:

Andrés dijo...

Yo me llamo Andrés también...la frase final la escuchó también en mis oídos...yo casi no nazco y parece que mi mamá le rezaba mucho a la Virgen para que naciera...y bueno, ahora estoy escribiendo esto y me consagré al Señor de por vida, bajo la guía de María!

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