martes

¿Faltan vocaciones, o faltan respuestas?

Cuando me comentan que no hay vocaciones, yo suelo invitar a reflexionar por qué ocurre lo que ocurre.

Decimos "no hay vocaciones", sería más exacto decir "que vocaciones sí hay, porque Dios sigue llamando para todo aquello que la Iglesia y el mundo necesitan. Lo que no hay son respuestas.

La voz de Dios se oye sólo cuando hay un cierto grado de silencio interior, es una voz íntima, que resuena sólo a cierta profundidad de uno mismo. El que vive volcado sobre el exterior, acaparado y seducido por las cosas exteriores no puede oír la llamada de Jesucristo.


Si uno no se pregunta para qué está en el mundo, qué es lo que de verdad vale la pena en la vida, qué quiere Dios de mí, nunca llegará a percibir ni formular una respuesta. Donde no hay pregunta tampoco llega la respuesta.


...Tenemos pocos cristianos que hayan llegado al punto de decir como Pablo "Señor, qué quieres de mí". Y esta es la actitud indispensable para poder escuchar la voz de Dios.
La respuesta a una vocación sentida en lo profundo de uno mismo y correspondida con perseverancia es la condición para ser uno mismo, para vivir personalmente la propia vida.


Responder a la vocación personal es tanto como vivir con libertad la propia existencia. Y para el cristiano, aceptar la propia vocación es intentar vivir libremente según el designio de Dios sobre nosotros, integrarnos de verdad en la obra de Dios y de Cristo según nuestra forma estrictamente personal de ser, ocupar nuestro puesto en la Iglesia y en el mundo, ese puesto único para el cual Dios nos ha pensado y nos llama, por medio de Cristo y de su Iglesia.


...entre todos tenemos que ayudar a nuestros jóvenes cristianos a llegar a este nivel ilusionado de fe y de amor a Jesucristo que les haga preguntarse "qué quiere el Señor de mí", "dónde quiere Dios que me sitúe", "que necesita de mí la Iglesia" "qué puedo hacer por el bien de mis hermanos". Y si es posible, llegar, como Francisco de Javier, al "qué puedo hacer yo por Jesucristo".


...oremos por las vocaciones. Pero no pidamos sólo por la vocación de los demás. Pidamos a Dios que nos haga a nosotros instrumentos de esta presentación alta y exigente de la vida cristiana como ofrenda y respuesta de amor, a Jesucristo, al Dios de la salvación, a la Iglesia y a los hermanos. Que nos dé a nosotros ilusión juvenil y verdadero entusiasmo cristiano y apostólico para poder transmitirlo. Que haga de nosotros verdaderos colaboradores e instrumentos de las incesantes llamadas del Espíritu Santo.


Este es el clima que hay que difundir en nuestra Iglesia y esta es la labor que tenemos que hacer entre todos, padres, educadores, catequistas, sacerdotes, para que vuelvan a florecer en nuestra Iglesia las vocaciones y las respuestas, respuestas de todas clases y en todos los tonos, familias cristianas, apóstoles seglares, vírgenes consagradas, misioneros, sacerdotes.


Dios nos bendiga con muchas vocaciones, y para eso que nos bendiga con muchos jóvenes fervorosos y generosos, y para eso que nos dé santos apóstoles, en las familias, en los colegios, en las comunidades y en las parroquias.



+ Fernando Sebastián Aguilar
Arzobispo de Pamplona
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Extracto de la homilia: del 21 abril del 2002
con Motivo del Día de oración por las vocaciones

4 comentarios:

luis dijo...

la falta de voluntad de una persona en encontrarle sentido a su vida hacen que las vocaciones desminuyan, la actitud que nos muestras nuestro señor jesuscristo hace que seamos capacez de enfrentar cualquier reto en nuestra vida

Anónimo dijo...

Los otros días un sacerdote me impactó con su palabra: "Vocaciones no faltan... No hay crisis de vocaciones... pero sí hay CRISIS de los encargados de orientar las llamadas de nuestro Dios!" Lo mas importante de todo llamado, son las rodillas dobladas ante el Sagrario... todos los días... (como decía la Madre Teresa de Calculta)... y a veces no vemos a nuestros Párrocos en asiduas "sentadas" ante el Sagrario.
Creo que este dato, es urgente de atender.

Bilbo dijo...

No solo nuestros parrocos estimado hermano, es tambien urgente que nuestras rodillas se postren mas a menudo en el Sagrario. Roguemos para que Dios envie más obreros a su mies.

Efrain. dijo...

felicitacione por el video. soy sacerdote y me ha impactado mucho como propuesta vocacional. de verdad nos falta dar mas respuestas.
Me gustaría bajara el video, cómo o que debo hacer?

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