lunes

El Discípulo y la Roca

Durante un largo tiempo después de que el Discípulo hubiese entrado en el Jardín, diole el Amante sólo tareas livianas, hasta que al fin el Discípulo, lleno del celo de realizar grandes tareas por el Amado, se impacientó con la suavidad de sus trabajos y le dijo al Amante:

-Señor, te ruego que me des algún trabajo más duro que pueda yo hacer por el Amado, porque es mucho lo que deseo brindarle mayores servicios.

El Amante le llevó entonces a una parte lejana del Jardín en la que había una gran roca y le dijo:

-Ésta roca luciría bien en el jardín de rocas del Amado. Si quieres una tarea pesada, llévala hasta ahí.

Asombróse el Discípulo pues le pareció que aquella roca era demasiado grande como para que algún hombre la pudiese mover, sin embargo se avergonzó de no intentar al menos darle debido cumplimiento a la tarea que se le había asignado. Así es que, al retirarse el Amante, luchó todo el día por mover la roca y, al cabo y con el mayor esfuerzo, logró moverla unos centímetros. Al caer la noche, y hallándose del todo exhausto, se acercó el Amante y, con toda facilidad, alzó la roca en sus brazos y la llevó hasta el jardín de rocas. Atónito, díjole el Discípulo al Amante:

-Señor, te ruego que me expliques el significado de esta tarea y el origen de tu maravillosa fuerza.

El Amante replicó:

-Tanto mis músculos como mi fe se han fortalecido poco a poco al realizar mis diarias labores en el Jardín pero tú, al pedir una tarea para la que no estás preparado, has desperdiciado todo un día que bien podría haber utilizado en desmalezar el Jardín del Amado.

Por lo que el Discípulo comprendió que un hombre debe primero empeñarse en pequeños actos de amor, y sólo cuando éstos han acrecentado su pericia y sus fuerzas puede emprender las tareas mayores.

Robert E. Way
Extraído de: "El Jardín del Amado"
Editorial Pomaire-1983. Buenos Aires - Argentina

1 comentario:

Claudia Andrea dijo...

Me gustó porque aveces quiero hacer cosas heróicas por este Amado hermoso del Cielo y lo realmente grande está en "perseverar" y "ser fieles en lo poco"

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