martes

La obligación moral y el deber kantiano

Kant propone una moral[1] fundada en el deber, aquello que se hace por un mero imperativo de la razón excluyendo toda inclinación. Según ello, «quien visita a un amigo enfermo sólo porque se lo ordena el deber, actúa moralmente [bien]; quien visita a un amigo sólo porque está inclinado a ello por amistad, y porque se alegra de hacerlo, actúa ciertamente “de conformidad al deber”, pero no “por deber”»[2] y, por tanto, actúa moralmente mal.

Podríamos analizar desde esta óptica el caso del buen samaritano,[3]propuesto por Cristo como paradigma del amor al prójimo.[4] El samaritano de la parábola, movido por la compasión y también —obviamente— por el amor, ayuda al hombre asaltado al que habían dejado «casi muerto». Este sería para Kant un acto moralmente malo, porque en este caso se debió actuar por el deber de ayudar al necesitado y no por alguna inclinación.

Nos dice Rhonheimer: «La ética kantiana no es una ética de virtudes. Y al ser una pura ética del deber, de imperativos de la razón, de la doma de una naturaleza malvada y egoísta mediante la razón, parece que deja fuera necesariamente la esencia de la moralidad».[5]

La propuesta de una ética de virtudes sale al paso de la ética del deber. Una ética de virtudes plantea asumir el bien antes que el deber, porque el deber es asumido cuando alguna cosa o acto es visto como bueno. De esto se sigue que el juicio «[…] “p es mi deber” no es otra cosa que el juicio de la razón “p es en verdad bueno”».[6]

Lo que Kant pretende hacer es aislar una razón práctica de toda inclinación afectiva —hedonistamente hablando, porque así lo entiende—, y con esto garantizar un edificio alterno para poder tener cierto criterio con el cual poder determinar el bien. «Eso es lo que sucede cuando sé que podría pensar o querer como ley universal la máxima de que se debe visitar a los amigos enfermos, y así pues estoy "obligado" a hacerlo».[7] En este caso ya no estoy pensando en el bien de mi amigo; estoy pensando en lo que sea, menos en esto.

Cabe resaltar que Aristóteles concuerda con Kant en que el deber tiene que ver con los «imperativos de la razón». Kant diría, empero, que estos imperativos aristotélicos son solo hipotéticos, es decir, «referidos a lo útil para alcanzar el fin de la propia felicidad».[8] Sin embargo, no lleva tanta razón en esto.

Veamos el ejemplo de la visita al amigo enfermo desde una perspectiva aristotélica. Aquella persona que va a ver a un amigo que está enfermo por una «inclinación amistosa» ve esa acción como buena porque «su voluntad posee el acto de la benevolencia»,[9] de tal modo que quiere para su amigo el bien y lo mejor aquí y ahora[10] (en este caso, una visita). Para Aristóteles esto es propio de un hombre de valor, a saber, del frónimoz:[11] hacer una visita a un amigo porque se le ama y se ve en ello un bien para él es, ciertamente, un acto de benevolencia; y dado que este hombre quiere el bien y lo mejor para su amigo, este acto lo llena de alegría.

Ahora bien, ¿dónde está el deber en dicho ejemplo? Aparentemente ha desaparecido. Sin embargo, aun así está presente, porque solo se develará como «deber puro cuando lo racional y la inclinación sigan direcciones divergentes».[12] Además, el hombre virtuoso es aquel que teniendo «la forma más alta de consciencia del deber»,[13] actúa, sin embargo, por la alegría que le produce hacer el bien y la realización que obtiene de este; por lo que menos actúa es por deber.

Pero sigamos con resoluciones sacadas de la ética kantiana. Los mandamientos dejados por Cristo, como «amarás a tu prójimo como a ti mismo»[14] o «ámense como yo los he amado»,[15] serían para Kant, efectivamente, un deber y solo eso. Y es que para Kant, el amor es un sentimiento incapaz de ser motor de un acto moralmente bueno. Sin embargo, con ello olvida que hay una dimensión en el desarrollo del encuentro entre Dios y el hombre en el que aquel se revela a este a lo largo de la historia, se hace visible dándole signos de su amor, saliendo a su encuentro. Esto hace evidente que el amor no es solamente un sentimiento. «Los sentimientos van y vienen. Pueden ser una maravillosa chispa inicial, pero no son la totalidad del amor».[16] Precisamente por ello, porque el amor no es solo un sentimiento, es posible que se convierta en mandato, pues «Él [Dios] nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor»,[17] y es un deber porque vemos —desde la razón— que amar al prójimo y a Dios es bueno, y por eso juzgamos que es un deber, no al contrario, como propone Kant.

Santo Tomás de Aquino dice que «[…] la ley es una regla del actuar que obliga a actuar. La regla o medida del actuar humano es la razón, puesto que a ella le corresponde ordenar al fin, al bien».[18] Así las cosas: «El sujeto de acción queda obligado por lo que la razón presenta como bien en el juicio de acción».[19] Además: «La obligación no es otra cosa que la volición de lo conocido por la razón como bueno. El deber es inclinación conforme a la razón […]».[20]

Por último, es necesario para Kant «el postulado de la existencia de Dios», ya que nos puede hacer comprender en último término la obligación moral. Así, afirma lo siguiente: «[…] la Idea de Dios es hecha por nosotros mismos para servir como resorte en nuestro comportamiento: tener religión es un deber del hombre».[21] Al comparar estos planteamientos con una ética de virtudes, queda claro que en esta última no se necesita reducir a Dios a un postulado: el bien debe ser «hecho y procurado», es decir, el objeto de la razón moral se extiende a nuestra realización integral y, por eso mismo, no mutila nuestra afectividad sino que la forma, impulsando nuestra alma y nuestro cuerpo a lo mejor, finalmente, al encuentro con Dios.

Con todo lo expuesto, queda claro que Kant plantea una ética del deber dejando de lado cualquier inclinación,[22] así sea esta mucho más lícita que el mismo deber. Cabe insistir en que para nosotros, el deber es asumido cuando es visto por la razón; en otras palabras, dado que esto es bueno, debo hacerlo. Quien propone una ética de virtudes dirá que lo que mueve al hombre a actuar es el bien intrínseco de aquello que se inteligibiliza como bueno; el hombre actúa movido por el hábito y la virtud (areté), y en particular por la más alta de ellas, la caridad (agápe), que santo Tomás de Aquino define como verdadera e incondicional amistad.

Aprendamos de Santa María, paradigma de amor y de servicio, que al oír de labios del mensajero divino que su santa prima Isabel estaba encinta,[23] salió presurosa a asistirla con actitud de generosidad y movida por el amor,[24] sin pensar en si era o no su deber.

Ricardo A. Milla Toro
Colaborador de Pensamiento Católico
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[1] Para este trabajo tomaré como referencia a Martín Rhonheimer en La perspectiva de la moral. Fundamentos de la ética filosófica (Rialp: Madrid, 2000, capítulo V «Estructuras de la racionalidad», parte 2 «Ciencia moral y conciencia», punto c) «La obligación moral y su fundamentación teónoma», pp. 324-328­­­­­).
[2] Ibíd., p. 324.
[3] Lc 10, 29-37.
[4] Más adelante trataré de lo que se puede deducir desde la ética kantiana sobre el mandato del amor.
[5] Rhonheimer, ob. cit., p. 325.
[6] Ibíd., p. 326.
[7] Lug. cit.
[8] Ibíd., p. 325.
[9] Lug. cit.
[10] A saber, el silogismo práctico aristotélico: dado que tal es el bien y lo mejor, y el bien y lo mejor aquí y ahora es esto, entonces lo hago (prasso). Cf. Aristóteles. Ética a Nicómaco (Eth. Nic.), Z 12, 1144a 31-32.
[11] El prudente, el virtuoso.
[12] Rhonheimer, ob. cit., p. 325.
[13] Ibíd., p. 327.
[14] Mt 22, 39.
[15] Véase Jn 13, 34.
[16] Cf. S. S. Benedicto XVI. Deus caritas est. Carta encíclica. Lima: Paulinas–Epiconsa, 2006, n. 17.
[17] Lug. cit.
[18] Santo Tomás de Aquino. Summa Theologiae, q. 90, a. 1.
[19] Rhonheimer, ob. cit., p. 326.
[20] Ibíd., p. 327.
[21] Lug. cit. Cf. E. Kant, MS, A 109 (IV, pp. 579 y s.).
[22] Parece que Hume entendió bien esto —a diferencia de Kant—, a saber: «Si el afecto natural no fuese un deber, el cuidado de los niños no podría ser un deber: y si fuese imposible, podríamos tener presente el deber en los cuidados que ofrecemos a nuestros hijos» (David Hume. A Treatise of Human Nature. Selby-Bigge, p. 478 [Trad. cast.: Tratado de la naturaleza humana. Madrid: Tecnos, 1988]).
[23] Véase Lc 1, 36.
[24] Véase Lc 1, 39-40.

20 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Este artículo me ha sido de mucho interés. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Muy bueno el artículo. Sobretodo se podría justificar el primer mandamiento "Amar a Dios sobre todoas las cosas" como obligación del ser humano.

Anónimo dijo...

Muy bueno el artículo. Sobretodo porque se puede justificar el primer mandamiento "Amar a Dios sobre todas las cosas" como obligación del ser humano.

Anónimo dijo...

me parece super interesante ! y me hizo ver el tema del deber desde un punto distinto al mio1 me ayudo mucho!

Marta Salazar dijo...

Rhonheimer es uno de mis autores favoritos.

Es judío - suizo (sus papás o sus abuelos, no me acuerdo) se hicieron cristianos.

Quién es Ricardo A. Milla Toro?

El artículo es excelente, expresa lo que vivimos diariamente en Alemania:

la ética kantiana... también entre los crsitianos - católicos.

Un abrazo al equipo de este estupendo blog!

Va link!

GUILLE da MAUS dijo...

Hasta donde tengo entendido, Kant no dice que dejarse llevar por las inclinaciones (como el amor, o la caridad) es "malo", sino que puede encubrir falta de convicción u otros intereses.
Retomando las parábola del Buen Samaritano, Kant diría que por lo general no se puede saber si el samaritano hizo su acto de caridad por cumplir con Dios o por verse a si mismo como justo, osea por una razon egoista. Pero como Crito presenta al Samaritano como bueno, se debe suponer que su gesto fue moral: ayudar al projimo por el projimo en si (A por A) que es el verdadero acto de amor.

La ética Kantiana es en extremo racionalista y trata de prescindir de la experiencia por su contingencia y virtual relatividad. Sin embargo me parece que no considera como alcanzar a esa racionalidad pura capaz de formular imperativos categoricos valederos para todo ser racional y, por tanto universales. Formación, educación o la experiencia inclusive, no pueden ser desechadas para formar nuestra razon en libertad.

GUILLE da MAUS dijo...

Otrosi: no creo que Kant haya definido el amor como sentimiento (puro). En todo caso el amor, como ejercicio de la razón, puede hacerse ley universal segun la etica kantiana. No se puede amar lo que no se (re)conoce ni se esta dispuesto a abrazar.

Ricardo Milla T. dijo...

Ante lo que ha dicho GUILLE da MAUS respondo lo siguiente, para aclarar lo expuesto en el articulo a la luz de estas indicaciones dadas por él (GUILLE da MAUS)

En el articulo se hace referencia a \"malo\" porque Kant no precisa al decir \"inmoral\", por que al decir \"no moral\" o \"inmoral\" seria para nosotros moralmente malo, dado que todo acto humano es moral, lo que Kant no sabe, y que ahora gracias al avance metafisico sabemos, es que la moralidad es una propiedad intrinseca al hombre, arraigada al alma humana, los seres inmorales son los animales; y llevarse por la inclinaciones no es lo malo en sí, sólo una característica, el acto moralmente malo está en actuar por cualquier otra cosa menos por el deber, por más que sea licita que éste, o se haga algo \"bueno\", o se actue conforme al deber, pero no se actua por el deber, entonces, como diria Kant, es un acto \"inmoral\"; por otro lado, el amor, la compasión y otras virtudes de esa linea, son para Kant inclinaciones, aunque si bien no lo dice que son sentimientos, se desprende que los toma como sentimientos, porque como aclare en el articulo, el entiende las inclinaciones de manera hedonista, de manera sentimental, y el amor es una inclinación para Kant,si bien una fuerte, aun así es un sentimiento. Además, como bien has dicho, Kant rechaza las inclinaciones, como él las entiende, porque pueden hacer que la razón se nuble y no actue como debe, pero ante eso la razón no actúa sola, sino que también se apoya de otras inclinaciones y virtudes para combatir, por asi decirlo, a la \"mala inclinacion\" que me quiere llevar a actuar mal obnubilando mi razon.

Todo esto por un lado, Lo que dices esta bien, él ayudo al projimo movido por la compasión que es una evidente inclinacion del alma por el habito de la benevolencia, y eso recalca Cristo, el buen samaritano no lo haces por simple deber, aquí (como señale tambien en el articulo) el deber y la inclinacion no son divergentes, por eso no se ve la separacion, para Kant el acto moralmente bueno debe ser hecho por el deber y no por ninguna inclinacion. Se cumple que p es bueno por lo tanto debo hacer p. Ya tu lo has dicho: «se debe suponer que su gesto fue moral: ayudar al projimo por el projimo en si (A por A) que es el verdadero acto de amor». Es un gesto dado por una inclinación y por el habito de una virtud, no hay una exclusión de ésta a cambio del puro deber.

Ricardo Milla T. dijo...

Aclaro lo siguiente a raiz de lo dicho por GUILLE da MAUS:

Kant no dice explicitamente que el amor es un puro sentimiento, sino que el concepto de amor encuadra entre las inclinaciones, y más bien la derivación del amor como sentimiento y no como estado del alma se daría en la etica kantiana en general, en la practica de sus seguidores hasta el día de hoy (he Hablado con un que otro), aunque ciertamente Kant no lo califica con esas palabras es facil deducir la conclusión a la que llegaron los kantianos y yo también. No se puede amar lo que no conoce, pero Kant no dice que amar es indispensable para un acto moral bueno, dice que es necesario actuar por deber, entonces abrazas y haces aquello que debes hacer, lo ames o no lo ames. No obstante es cierto lo que dices que el amor para Kant se puede hacer una ley universal, pero las máximas se hacen por el deber y ya no por lo que la componen, entonces se actua por deber y no por amor, aunque tenga esa apariencia, como lo que dije en el artículo: «Eso es lo que sucede cuando sé que podría pensar o querer como ley universal la máxima de que se debe visitar a los amigos enfermos, y así pues estoy \"obligado\" a hacerlo».[7] En este caso ya no estoy pensando en el bien de mi amigo; estoy pensando en lo que sea, menos en esto.

Ricardo Milla T. dijo...

Paginas referentes a RHONHEIMER:


http://www.fluvium.org/textos/libreria/RHONHEIMER.htm

http://www.usc.urbe.it/press_office/rassegna_06/06_11_08b.pdf

http://www.uca.edu.ar/esp/sec-fderecho/esp/docs-extension/madrid_falacia.doc

http://www.bioeticaweb.com/content/view/1067/45/

para quien le interesa este filosofo

para quien quiera saber mas de textos de filosofia y teologia entre a www.gratisdate.org es realmente bueno, se pueden descargar libros enteros gratis.
Dios los bendiga.

abraham dijo...

Creo que el artículo tiene ciertos arranques antikanteanos. Kant propuso una moral del deber; es decir, eminentemente formal. Pero esto no significa que hay excluido la moral como contenido. Kant, según la opinión de un profesor, la cual creo que sumamente es valida, propuso a la persona como fin y no como medio, esto es, que la persona da contenido al deber y a la vida moral. Los actos morales, por decirlo de este modo, se detienen ante la persona. Por tanto, Kant propone que dentro de los actos del deber la persona ocupe un lugar imporante, pues es un fin y no un medio.

Y además me parece que por cumplir el deber, esto no excluye los sentimientos, ni la felicidad, ni el sentimiento de bienestar, ni la de amistad, sino que lo que dice Kant es que no hay que hacer los actos morales para alcanzar esos fines, sino siempre buscando el bien; lo que me parece de lo más sensato. Es decir, que yo no debo hacer el bien para que me sienta bien, eso sería fariseo, sino que hago el bien por si mismo, lo cual no elimina los sentimientos ni la felicidad.

Ricardo Milla Toro dijo...

Efectivamente la moral no es excluida, lo que se excluye es una etica de virtudes, vista desde el punto de vista aristotelico-tomista y tambien como lo ven lo fenomenologos (corrientes mas avaladas por la mayoria de la Iglesia). Kant no toma en cuenta a las virtudes como principal motor de accion moral, sino mas bien al deber, que en realidad "deberia" ser algo que aparece despues de que algo se inteligibiliza como bueno.

Y es muy cierto que Kant propone a la persona como un fin y no como un medio, algo que segun los juristas fue el giro copernicano para la legislacion moderna, pero ello no es una novedad, ya Aristoteles y Tomas de Aquino propusieron que la persona humana es una fin. En ningun lado del articulo desmiento a Kant en ese punto.

Luego, el problema en Kant es proponer una etica del deber por el deber excluyendo toda inclinacion; el bien se hace por que es bueno hacerlo, y por eso debo hacerlo, pero saber que es bueno es siempre dado a la razon por la inclinacion de un habito, cosa que Kant no percata, pero si bien Kant si atina en decir que no se debe buscar otros beneficios como fin absoluto que no sea el bien, no obstante, como ya indique en el artículo, Aristoteles propone que uno hace el bien porque es bueno hacerlo, es optimo actuar conforme al bien, pero también teniendo en cuenta que hacer el bien nos da una satisfaccion, alegria y felicidad, y esto debe ser contemplado también en el accionar moral.

Por ultimo, no soy antikantiano, solo que la etica kantiana tiene serios problemas, y he deseado aclarar algunos puntos, si bien no todos, los mas importantes al parecer de una etica de virtudes. No tengo intención de hostilidad.

abraham dijo...

Te agradezco la respuesta; para mí Kant tiene una moral que llama la atención y que en el fondo es bastante interesante, a pesar de su formalismo; si bien ya sabía que Tomás había dicho lo de la persona como fin junto con Aristóteles, me parece importante que Kant lo hubiera sostenido, y que no hubiera dejado a la moral sólo por el deber.

Lo que yo trataba de decirte es que no sólo es el deber en Kant sino que la moral tiene un contenido. No sólo debo porque debo, sino porque en mi actuar moral me encuentro con una persona que es un fin, y a la que tengo que respetar precisamente por ello. Y creo que precisamente eso le da vida a la moral kantiana, pues se encuentra con un fin, podría decirse, absoluto. Y si el hombre respeta al hombre, pienso que no se da una moral tan rígida como pudiera parecer la de Kant; ya de ahí Sheller tomará esto para sostener, supongo yo, la moral del seguimiento, es decir, que para ser morales, hay que seguir a una persona que nos llama la atención; y esto en cierto sentido dice Sheller nos hace morales. Esta moral de Sheller queda muy bien con el cristianismo, pues Jesucristo insiste a sus discípulos a que lo sigan. La persona me parece que es un semáforo que puede permitir una vida moral buena y feliz.

De todas maneras, te agradezco tu comentario, no creas que te quise atacar, ni tampoco quise ser hostil, aunque pudo parecerlo; me gusta el blog y también tu artículo, tan sólo quería participar en el diálogo. Yo te doy las gracias por promover el pensamiento y la razón en estas cuestiones tan decisivas de la vida. Has de saber que yo soy medio partidario de la moral kantiana, aunque no la conozco tan bien, claro está que también tengo bastantes huellas de la moral aristotélico tomista, la cual me parece muy genial, por lo del fin último, la razón, y la ley, junto con Dios y la felicidad.

Male Villa dijo...

Me parecio muy bueno!!! Algo com´plicado para mi, pero me ayudo a entender algo mas de la etica, las virtudes y el deber, y tambien para conocer algpo mas de Kant.

Esto ayuda mucho en la vida cristiana!

sean felices!

Ricardo Milla dijo...

Abraham mas bien gracias a ti por participar en el blog y en comentar mi articulo, ya no soy un experto en la etica kantiana pero se algo y manejo el tema que desarrolle. De hecho el problema que recalco nace si bien en Kant se extiende y se desarrolla mas en los kantianos y mas que nada el siglo XX.

Ademas de cada pensador hay que agradecer sus aportes y tambien sus errores, como diria Tomás de Aquino, porque cada error y cada acierto nos acercan cada vez mas a la verdad, y es un camino al que todo ser humano esta llamado a recorrer por naturaleza!

Gracias de nuevo. Te invito a que veas mas de la etica tomista, en especial la summa theologiae y de veritate.

Pedro e Freile m dijo...

Primero quiero felicitar a los que hacen posible este blog donde tanto se aprende y reflexiona. ¡Sigan adelante!

Quería añadir una pequeña y humilde acotación al debate entre GUILLE da MAUS y Ricardo Milla, desde la quasi ignorancia filosófica. Considero que el punto clave es que la moral del deber más bien debería llamarse 'ética'. La moral es aquello que nos obliga a buscar el bien por el bien mismo, sin pensar en que debamos o no. Por eso, llamamos a ciertos actos "deber moral", porque nadie nos obliga. Entonces, Kant no estaría tan equivocado. Por otra parte, es clave distinguir entre 'amoral' = "ajeno y desprovisto de moral" e 'inmoral' = "contario u opuesto a la moral". Es decir, para Kant ciertos actos (como el del Buen Samaritano) serían amorales, no inmorales.

He de aclarar que de mis lecturas generales, Kant no es santo de mi devoción, pues lo considero uno de los responsables del racionalismo y relativismo que hoy imperan en la cultura occidental y que tanto se oponen a la moral y la doctrina cristianas.

Gracias por la paciencia, y sigan informándonos de tan buena manera.

Benita Pérez-Pardo dijo...

Impresionante entrada. Reconozco que he de leerla una vez más, al menos, para asumirla mejor.

Kant se estudia en Dercho como el padre filosófico de la norma feundamental, base para la constitución.

No me acordaba mucho de la teoría de Kant, pero así expuesta es tan positivista que evita toda referencia a la norma no positiva o formal como la conciencia y la moral.

Han tenido que pasar mucho siglos para reconocer en todas las civiliazciones modernas los Derechos fundamentales (auqneu luego se los salten igualmente) y si tantas persons de países y culturas disntintas lo reconocemos es por que hay una verdad intrensica y unos derechos innatos. ¿Que pasó en los juicios de Nürenberg?...

Ricardo Milla dijo...

El caso Nürenberg fue un claro triunfo de los iusnaturalista ante los positivistas juridicos... aun que, como bien sabemos, lamentablemente el positivismo radical se a apropiado de todo el mundo, o casi todo, pero no deberiamos olvidar ese caso y otros más, en donde la ley natural se ve propiamente, en donde el deber ser sigue realmente al ser.

ricardo milla t. dijo...

Quisiera aclarar algo respecto a la diferencia entre moral y etica, diferencia que no se va a encontrar nunca en algun manual de etica o algo que se le parezca, a lo mucho algunas cuestiones implícitas.

Moral o moralidad es una propiedad intrínseca al alma humana, y como accidente escencial del ser humano es indispensable y exclusivamente propio del mismo. Sólo el ser humano es ser moral, no otro. Todo acto humano es moral, sea bueno sea malo, y es siempre un acto libre y a consciencia. El acto del hombre, a diferencia, es un acto por el cual el ser humanao no es libre de su accionar, ni de sus consecuencias, como lo es, por ejemplo, los latidos del corazón.

Por otro lado, la Ética es una ciencia, una parte de la filosofía que, partiendo de la reflexión sobre la moralidad (del hombre), hace una serie de listados y normas que hagan más fácil el desarrollo del principio moral "procura el bien y evita el mal". Los actos llamados amorales e inmorales no existen propiamente hablando, decirle a alguien inmoral es exculparlo de lo que ha hecho, por que toda acción y acto humano es moral, sea bueno o malo como ya he indicado antes; lo mismo pasa con la palabra amoral. Lo exacto en esos términos debería ser aetico e inetico, pero por uso de nuestro idioma se han confundido con la palabra moral, tersiversando el término y confiundiendo moral con ética.

Y Pedro e Freile m no es que tenga cuasi ignorancia filosófica sobre estos asuntos, por que gracias a los mentores que tengo he aprendido lo que en ningún libro te enseñan. Lo que ocurre al no explayarme en estos temas es que no vienen al caso del árticulo en cuéstion, por que sé que podría hacer, incluso, otro árticulo con este tema de lo moral y lo ético. Gracias por tu intervención y por abrir esta puerta para que pueda colaborar con algo más de información con todos vosotros.

Anónimo dijo...

Quedo muy impresionado Ricardo. Concuerdo con la diferencia que planteas entre moral y ètica. Si me permites una grosera interpretación, con ánimo de aclarar, diría que lo moral es lo que ocurre dentro del ser humano (práctico), mientras que la Etica es la ciencia que lo estudia (teoría).
A propósito, alguito más de tolerancia no te vendría mal.
Felicidades, esperaré próximo artículo.

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