lunes

En la hora más difícil de todas

Qué hermoso poder escucha de Nuestro Señor en la hora de la muerte: "He oído a mi Madre hablar bien de tí"
Obispo Fulton J.Sheen (1895-1979)


Monseñor Doupanloup iba a visitar a una joven moribunda, que tenía que morir a la edad de solo veinte años. Temía mucho que estuviera desesperada al tener que morirse a tan temprana edad. Pero la encontró tranquila y llena de paz.


— "Hija—le dijo el santo prelado— ¿no te da temor la muerte?
No, padre


—¿Y por qué?
Padre es que durante una docena de años yo le he rezado todos los días el rosario a la Vírgen María y en él yo le he dicho 50 veces cada día: Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. Podra Ella no venir en mi ayuda si durante 12 años le he pedido 50 veces cada día y 18,000 veces al año que ruegue por mí en la hora de ni muerte? Ella no fallará en esta hora.



El padre reconoció que la jóven tenía toda la razón en lo que decía, y vió luego con enorme emoción que la moribunda, en sus últimos momento levantaba sus brazos como saludando a la Vírgen que venía a llevársela y con una sonrisa en los labios expiró.


P. Eliécer Sálesman
Extraído de: Ejemplos Marianos; 6ª. Edición Santafé de Bogotá, Colombia. Pp. 106

2 comentarios:

Lalovixi dijo...

En el último párrafo corregir:

levantaba sus brazos

Animo!

Lalo

Bilbo dijo...

ups! un pequeño error que ya se encuentra subsanado, muchas gracias.

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