Se trabó un gran combate en el cielo:
Miguel y sus ángeles luchaban contra el drag6n.
(Apocalipsis, 12, 7)
Miguel y sus ángeles luchaban contra el drag6n.
(Apocalipsis, 12, 7)
Un librepensador de visita en casa de un amigo suyo, vio llegar del Catecismo al hijo de su amigo.
¿Qué se le ha enseñado hoy, mi hijito? — le preguntó
—El misterio de la Santísima Trinidad, señor es decir, el misterio de un solo Dios en tres personas.
—Y estas tres personas ¿son…?
—El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
—Bien, muy bien. ¿Y me podrás decir cuál es más anciano? ¿El Padre o el Hijo?
—Son tan ancianos el uno como el otro, señor
— ¿En verdad? ¿Entonces tu papá no es mayor que tú?
—No, señor; hace el mismo tiempo que él es mi padre y que soy su hijo.
El librepensador no insistió.
P. Juan B. Lehmann
Extraído de: Salió el Sembrador, Tomo VII, Volumen I, Ed. Guadalupe, Buenos Aires, 1950, pág. 377-378