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El Misterio del Dolor: ¿Por qué sufre el inocente?

Llegamos al tercer y último acto de este "exorcismo intelectual". Después de haber desmantelado la idea del Dios monstruo y de haber expuesto la trampa de las conspiraciones ancestrales, nos queda la espina más difícil de extraer. La pregunta que el gnosticismo usa como palanca emocional porque es la más honesta de todas: Si Dios es un Padre bueno, ¿por qué este mundo duele tanto?

El video que cierra esta serie no ofrece eslóganes ni evasiones piadosas. Es una respuesta honesta a la pregunta que todos, en algún momento de oscuridad, nos hemos formulado.

1. El Megáfono de Dios (C.S. Lewis)

C.S. Lewis, quien conoció el dolor profundo tras perder a su esposa, decía que "Dios nos susurra en nuestros placeres, pero nos grita en nuestro dolor: es su megáfono para despertar a un mundo sordo". El sufrimiento tiene una función pedagógica que el confort no puede cumplir: nos arranca de la ilusión de ser autosuficientes y nos confronta con nuestra fragilidad.

2. Libertad Real vs. Autómatas (Jacques Maritain)

Para entender por qué Dios permite el mal, debemos acudir a Jacques Maritain. El mal no es una "sustancia" creada por Dios; es una privación, una ausencia de bien. La pregunta correcta no es por qué Dios produce el mal, sino por qué permite que la criatura libre elija la ausencia de bien.

Maritain nos enseña que la iniciativa del mal viene de la criatura a través del "nihilamiento" (la elección del vacío). Dios permite el mal no por impotencia, sino por respeto a la libertad real. Un Dios que anulara nuestra capacidad de elegir mal cada vez que estuviéramos a punto de hacerlo, no habría creado hijos, sino autómatas. La permisión del mal es, paradójicamente, la prueba más grande del respeto de Dios por nuestra dignidad.

3. La Respuesta no es una Idea, es una Persona

El video-respuesta final nos recuerda que frente al sufrimiento, Dios no envió un manual de filosofía. Bajó Él mismo a compartirlo. El gnosticismo nos dice que Jesús vino a darnos un "código de salida" de esta prisión material. La teología real, desde San Ireneo hasta San Atanasio, nos dice que Jesús vino a recapitular la historia humana desde adentro.

En la Cruz, ocurre el Admirabile Commercium (el admirable intercambio): Dios asume lo que es nuestro (dolor, muerte, fragilidad) para que nosotros podamos participar de lo que es Suyo (vida, eternidad, filiación).


Conclusión de la Trilogía

A lo largo de estas tres entregas, hemos visto que:

  • El mundo no es una prisión; es el lugar donde se decide nuestra eternidad.

  • Tú no eres una chispa atrapada esperando escapar de la materia; eres un hijo amado por quien Dios mismo entregó su vida.

  • La verdad no es un secreto custodiado por sociedades ocultas; es una Persona que caminó entre nosotros.

Gracias por acompañarme en este recorrido. He intentado despojar a la mentira de sus vestiduras intelectuales para que puedan caminar con una fe más madura y tranquila. No busquen en la oscuridad lo que ya ha sido revelado en la luz.

¿Qué dudas te quedan tras este recorrido? Estaré leyendo y respondiendo sus comentarios con prioridad.

Y por última vez en esta serie: No se olviden de ser buenos, si pueden.

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